Sigue el frío: Dale Yang a tu vida con esta crema de calabaza.

24.09.2020

Pues no se si vendrá a final de mes el veranillo de San Miguel, de momento parece que vamos a seguir con el fresco y las tormentas así que para evitar coger frío y darle un poco de calor al cuerpo a través de la alimentación, vamos a preparar una riquísima crema de calabaza. 

La calabaza es una maravilla nutricional llena de vitaminas, minerales y agua, sin apenas calorías.  Tiene gran riqueza vitamínica, especialmente de betacaroteno o provitamina A y de las otras dos vitaminas antioxidantes, la C y la E.También proporciona licopeno, el mismo pigmento antioxidante del tomate, y varias vitaminas del grupo B, (B2 y B6 y ácido fólico).

Entre sus minerales destacan el potasio, el fósforo, el magnesio, el hierro y el cinc. Aparte de poco calórica, es uno de los alimentos más medicinales de nuestra huerta. Bueno para la salud masculina, para el aparato urinario, para la salud cardiovascular y el digestivo y excelente para regular el peso.

Crudas y secas, las semillas constituyen un sano aperitivo o tentempié. Entre sus minerales sobresale el magnesio, importante para los sistemas cardiovascular y nervioso: 50 gramos cubren la mitad de las necesidades diarias.

Además, su riqueza en cinc, relativamente poco habitual en los alimentos vegetales, mantiene en buen estado el sistema inmunitario y previene los resfriados frecuentes, la fatiga crónica o la depresión.

En los niños, mejora el aprendizaje y el seguimiento escolar. También debido a la riqueza en cinc, es conocida la favorable incidencia de las semillas para prevenir y tratar la hiperplasia benigna de próstata. La presencia de triptófano en las semillas ayuda a su vez a relajar el sistema nervioso y a favorecer el sueño.

Según la medicina China, es un alimento Yang, que calienta y tonifica la Tierra, es decir es buena para el sistema digestivo fundamentalmente. 

Bueno no me enrollo más ( se nota que me encanta ¿verdad?), voy con la receta:

Ingredientes:

1 cebolla

2 dientes de ajo

30ml de aceite de oliva

800g de calabaza pelada y sin pipas.

1 patata( 100gr aprox.)

Leche (100ml) , mejor vegetal que de vaca.

Pimienta blanca

Una pizca de jengibre en polvo

una cucharada de sal.

400ml de agua.

Pochar en una cacerola la cebolla cortada muy finita con los ajos en láminas en el aceite, y cuando esté transparente, añadir la calabaza en trozos pequeños y rehogar hasta que se deshaga un poco. Añadir el agua y la patata cortada en trocitos y dejar cocer unos 20 minutos. Añadimos la sal, un toque de pimienta y de jengibre al gusto (según te guste más o menos picante) y la leche y trituramos mucho hasta que este cremoso. Servir bien calentita y gozar del sabor dulce a la vez que picante y del calorcito que te entra por el cuerpo. 


Espero que os guste, ya me direis.